12 kilómetros de martirio

Artículo por @rood_omar #therunningalmanac

Energy by Drake

Sábado 6am, Gaby (@gapayan) llegó a mi casa y de ahí nos fuimos hacia el Castillo de Chapultepec. Esta vez Manu (@manumanuti) no corrió con nosotros por que el avorazado se fue a Papantla a correr el 3er Eco Medio Maratón en Tajín.

La ruta del Split 12K estaba pensada para ser en un principio en el Pedregal pero por razones mayores a Adidas y para la desdichada suerte de 3,000 corredores, no se pudo realizar ahí. El año pasado recuerdo haber corrido esa ruta; interminables subidas marcaron la mayor parte del camino para finalmente terminar en una muy larga bajada que ayudaba a  los corredores a cerrar con toda la velocidad que sus rodillas les permitieran.

Esta vez, Adidas estaba en el deber de crear una ruta igual o mas desafiante que la del Pedregal pero dentro de las varias secciones del ya repetido Bosque de Chapultepec. Supongo que la ventaja y el gran motivo por el que la mayoría de las carreras se organizan cerca del bosque es por que no se afecta a tantos vecinos como en cualquier otra zona del D.F, con excepción de la laberíntica Ciudad Universitaria.

7:05 am, se da el grito de salida. Como logramos colocarnos hasta el frente del corral, solo pasaron un par de segundos para que pudiéramos cruzar la línea de salida. Yo salí disparado como alma que se la lleva el diablo, mi objetivo era correr rápido el primer kilómetro para dejar atrás a mi “rabbit” y así no traer presión alguna durante la carrera. Oh gran error.

La primer mitad de la ruta estuvo marcada por subidas prolongadas seguidas de pequeñas bajadas. Para el kilómetro 5 yo no podía más, había tenido que respirar con la boca de manera exaltada desde un kilómetro atrás y todavía nos faltaban un par de subidas más pero sobre todo, me restaban 7 kilómetros de calvario.

Solo podía recordar aquél mitológico cuento de la Odisea donde en el inframundo, Sísifo estaba obligado a subir una enorme piedra por una ladera inclinada pero justo antes de llegar a la cima la piedra rodaba abajo y Sísifo tenía que empezar de nuevo una y otra vez.

FullSizeRender

Cuando cruzábamos por el lago, pude deslumbrar al rabbit a unos 500m de mí, sabía que había bajado mi ritmo pero la verdad ya no tenía energía para seguir de la misma manera, las subidas me habían tronado. Agradecía de cierta forma que Manu no estuviera ahí, su complexión le ayuda a las subidas y seguramente me hubiera aplastado.

El bajón de energía fue acompañado de incontables rebasadas de muchos corredores hasta que en el kilómetro 11 el rabbit me dejó atrás. Corrí la recta final por fuerza de voluntad y gracias a la inercia que mis piernas llevaban solo baje 2 segundos el ritmo con el que tenía pensado acabar.

Acabé el Split 12K en 54 min con 49 segundos. Al cruzar la meta paré y me recargué en una de las vallas, me sentía débil y mareado. Me arrepentí de haber cenado tacos un día antes, de no haberme hidratado como debía, de haber dormido solo 5 horas una noche antes y de no haber desayunado algo.

A pesar de todo, bajé mi tiempo 4 minutos desde el último Split 12K. Empiezo a pensar que las siguientes carreras dejaran de convertirse en “carreritas” entre Manu y yo y será una especie de apoyo mutuo donde juntos nos empujaremos hasta el final….

O tal vez no, el maldito juró vengarse por la última carrera que le gané.

IMG_3932

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s